domingo, 13 de septiembre de 2026

Lahora maestra

 Cuando la tormenta arrecia

Y tengo en mi pareja fondeadero seguro

Cuando el sol brillante ilumina el celeste puro

Y comparto con ella las montañas y retozo la tierna y paciente y urgencia 

Tengo la suerte de trenzar los polos de la vida 

De labrar el cuerpo amado con artesanal instinto

De trascender el positivo y el negativo 

El masculino y el femenino 

Y fundirme contigo en el crisol del amor 

Ungirnos con el bálsamo del olvido 


Así descansan alegrías y penas

Donde se mecen el agua y la arena

El peso histórico del individuo 

En el vaivén oceánico 

Se suspende, se disuelve


 

Y nuestros huesos con todo su linaje 

Recobran la memoria al abrazarse ingrávidos

Los músculos arrancan la vida de la sima de la muerte 

Y la piel, caricia a caricia florece


Hay acaso luces invisibles 

Donde se enhebran los chakras

Hay quizás, dos psiques

 pero hay una sola alma

 que ama y llama a otra alma 

Para que nazca 

En la casa donde la luna se acurruca y amamanta.

Donde los luceros se apapachan

La muerte hace una reverencia 

Corta el cordón con su guadaña 

Y por una vida entera 

Se aparta 

Tan grande milagro 

Sólo pasa

Porque la locura nos besa las frentes

Y nos olvidamos de lo importontos que somos

Disecando ilusiones 

Y la vida, la maestra


Se vuelve la obra

Con la que soñamos 




jueves, 30 de julio de 2026

Palabras contra el incendio


Ante el incendio del sistema central este verano del 2026 comenzamos una manifestación virtual llamada #palabrascontraelfuego , este es el escrito de la psicóloga, artesana y artivista Elena García Acosta

 ¿Dónde comenzó el fuego?


¿Fue acaso la chispa de una máquina o el éxodo rural? ¿Fue el sol del verano o el capitalismo extractivista? ¿Fue el pirómano o el individualismo extremo que nos enferma? ¿Fueron los intereses económicos de una empresa o la desconexión internalizada de la naturaleza?


 Arde la llama en mi interior. Nos quemamos de angustia e importencia ante esta muerte anunciada que, cada año, se repite.


Y nos organizamos, pero nos ignoran; nos adentramos en el bosque, pero nos echan. Todo ello bajo la hipocresía de <<proteger>> el monte mientras se impide la vida en él. Se burocratiza la forma de vida heredada de nuestros ancestros hasta hacer imposible la existencia en el campo y, con cada generación se pierde el conocimiento del buen vivir. Perdemos así no sólo el bosque sino la posibilidad de ser realmente humanos: animales sociales, dotados de libre albedrío y capaces de reconocernos como parte de la Tierra, admirarla y cuidarla.

 

Relegadas estas capacidades a una supuesta administración de oficina gris, en alguna ciudad a muchísimos kilómetros de las llamas. ¿Empezó el fuego en la dejadez de burócratas? ¿ En su total incomprensión y desconexión de la naturaleza? ¿ En sus trámites del corto plazo y ganancia personal?


Y cuando el pueblo se levanta asedian la autogestión y la cooperación, porque saben que pondría fin a sus privilegios. Los mismos que, aunque lo ignoren, no se sostendrían si el monte se acaba.


 Los pueblos quedan abandonados o convertidos en meros escaparates turísticos, mientras se encarece la vida. ¿Adónde nos vamos ya? Nos echan de ciudades y pueblos. Nos quieren sumisos, discretos.


El fuego no empieza en la hoguera de un campista. Empieza en la hoguera de la voracidad de dinero. En la hoguera que nunca enseñamos a hacer a nuestros hijos.


En la creencia inculcada de que no somos parte de la naturaleza, que hay que domesticarla, que está mal. La ignorancia de que Tierra es nuestro hogar y de que nos cuida incondicionalmente y con abundancia.


 A pesar de todo, el mundo no estaría mejor sin nosotros. Sacarnos esta mentira nos acerca al mundo que queremos ver.


Somos naturaleza. Somos sus guardianas. Hemos venido al mundo a admirarla, no a domesticarla. A contribuir a la vida, no a acumular ni hacer dinero.


¡Qué arda en este fuego todo lo que no es ésta esencia! ¡Que arda el modelo de monocultivo de pinos y eucaliptos que nunca debió ser! Que ardan de pasión los corazones de los habitantes del Valle del Tiétar y Madrid, para cantar y vitorear por nuestros bosques, en vez de por millonarios jugando al futbol. Quiero escuchar a todos esos que gritaban <<Viva España>> defender ese territorio. Defenderlo de la inconsciencia, la impunidad política y de la falta de coherencia y cooperación.


Y si este desastre, este fuego incontrolado, nos sirve para iluminar todos estos ámbitos, quizás habrá merecido la pena.


Elena Raices Colgantes

lunes, 25 de mayo de 2026

Arcano XIII , la Muerte

 

De mi libro de poemas Del loco al Mundo, un poema por cada arcano del tarot

XIII

La muerte



La muerte democratiza

 martillazos en el corazón

el dolor de la ausencia

es como la guadaña que desbroza

y nosotros somos las flores que cosecha


Forja, golpea y templa

siega, muele y hace pan

un pan con el que se alimentan los dioses

las esencias casi eternas

que nos sembraron en la Tierra


llámalos Misterios

tal vez planetas

sistemas solares


Las estrellas

siembran con sus brazos de años luz

logos galácticos

nodos de conciencia


Telares cuyos hilos

enhebramos

telas o espacio tiempos que se abomban con el peso de los astros

astros embarazados

paridores de vida

vida que cambia de forma


En las manos del Gran Alfarero

La muerte nos lo recuerda


Nos da profundidad y perspectiva


Nos dice ¡eh!

cada vida es un efímero milagro

una espiga de un Mar de Vida

¡eh!


Deja un momento tu ilusión de seguridad lunar

vuélvete un apasionado vividor

baila con Plutón

tú eres una semilla de Granada en la boca de Hécate

una semilla en el útero de Ceridwen

Una Flor de Gaia

Una flor en un mar de flores

una gota oceánica


Que a veces

recuerda a todos los peces

como haces de luz en la negra mar

como estrellas fugaces en la Negra Celestial


O al menos

esa es nuestra potencia


Volvernos la misma vida


Que cuando la muerte se pone a segar


Se vuelve semilla

y fecunda el Universo una vez más


Renovando la vida


 Luis Carmona Horta / / -Nataraj Noche Entonada 

martes, 24 de febrero de 2026

Poema de la caverna

 


Estamos gobernados por hilos invisibles

Están los astros, que cantan y bailan,

 a través de nosotros 

y con los que bailamos pegados,

 cuando los vemos.


Y luego están los pastores negros 

Los que rebañan su alimento

de nuestros polos azul y rojo

Y nos visten con su ira y su tristeza 


Sin embargo y por fortuna 

cuando tenemos Amor, Pasión y Confianza 

Lanza, caballo y armadura 

 emprendemos esta justa 

cuando brilla la coraza blanca 

Y el alma se enarbola como una alborada

Atravesando la noche 


Cuando me visto de agua en la ducha 

Hay un ángel que le canta a la Madre Gaia 

Y cuando encendemos el hogar 

Invocamos al ángel de la danza ardiente 

Y es entonces cuando le pido que me ayude a salir del barro 

para luego sacar a mis hermanos




Donde no queda verde

No hay donde alimentarnos

Estamos hechos de bosque 

De mares y cuarzos subterráneos



Sólo nos sacian las nubes

Y la sinfonía de las estaciones 


Moviendo ahora los brazos 

Danzando las ramas y flores

Llamo a los pastores de blanco 

Esos que hacen simbiosis 

con la risa, los besos y los abrazos 

 

Mi libertad es eso, poco más

que resistirme o dejarme llevar 

Por la herida de la separación 

O por el ser total