domingo, 16 de junio de 2024

El sueño del ermitaño


                                                     David Lindstone Foto: Steven Senne


Soñaba el ermitaño

un sueño extraño

Estaba dentro de un gran árbol

pero lo estaban talando

 

Era "El Arbuelo"

sus ramas tocaban las estrellas

y aquellas raíces conectaban con los cauces subterráneos

Todo el bosque

Era la mata de su pelo

y protegía el gran cerebro

 de la microrriza.


Su corazón de lava

Creaba islas, continentes

Singularidades geográficas

Hasta los confines de la Tierra

 

Lentamente

Abrió sus ojos celestes aquel ermitaño

Oteó el horizonte

Y se dirigió a Galicia

Marcando el ritmo con su báculo

canturreando las melodías

que le inspiraba la Tierra


 

 

En Galicia, una empresa llamada Altri debía hacer una gran fábrica de papel.

contaminar ríos y rías

vender productos a Inditex

 

Y aquel ermitaño sonreía

a los paisanos saludaba

dormía en los pajares

y comía plantas salvajes

 

Llegó hasta Palas del Rey. Hasta un descampado donde muchos niños grandes jugaban con buldozers. Esperó con paciencia y fue a hablarles.

¿Qué os pasa? ¿Por qué matáis a vuestra madre?

¿No os dan de comer el Ulla y la ría?  ¿Y estos bosques de robles, no os dieron calor en el invierno sombra en el verano y con sus maderas hicísteis las vigas que sostienen vuestras casas?

Pero hombre, nosotros no tenemos la culpa, solo trabajamos para poder llevar comida a casa. La culpa es de los políticos.

Eso decís, pero vosotros sois responsables. No queréis crecer porque os hicieron adultos a base de deberes y clases. Os entiendo. Pero moriréis aún mucho más si matáis a vuestra verde madre.

Luego fue a hablar con el alcalde.

Era un hombre ocupado. No tenía tiempo para hablar con un pobre ermitaño.

Este se quedó en la puerta de su despacho

Con una sonrisa bailando en los labios

Volvió a su árbol imaginario

Tocó las estrellas

Y las estrellas lloraron

Y lloró el ermitaño

Y llegó el alcalde y le vió en su puerta

Con los ojos cerrados

veía las fuentes del Ulla

y sus cejas eran los puentes

desde donde pescan los peces

Y donde se besan tiernas parejas florecientes


Y el alcalde por primera vez

Se quedó sin palabras.

Quiso echarle

Pero sólo atinó a tocarle en el hombro

Y de pronto le alcanzó el brillo de un azul salvaje

Le miró con la paz del cielo

Y “su excelencia” quiso zafarse

avisar a los de seguridad

Pero sin palabras

Mudo.

Salió del ayuntamiento

vagó sin rumbo

Sin querer reconocerlo

esperando que se le pasase

Llegó al bosque y llovía

Y el fango le robó sus zapatos

Y descalzo y empapado

Llegó a una cueva

Gritó enfadado

Golpeó las paredes

Y de pronto. Silencio

Se acordó de su Madre.

Y él en el Ulla. Bañándose.

Ahora lloraba en silencio.

Y el silencio acabó

Por cambiarle.

greenpeace /noticias: no al gigantesco monstruo-de-celulosa-que-amenaza el corazón de Galicia

Luis Carmona Horta. Nataraj Noche Entonada
15/6/2024

martes, 11 de junio de 2024

El arte feliz

                                      



Ser feliz, con el corazón lleno de dicha

No es una profesión cualquiera.

El dolor y el placer están ahí, todo el rato

Golpeando la puerta.


El bolsillo pica, se agujerea y ruedan las monedas 

y las horas

se afanan en las oficinas de Don Deseo.


Y la belleza es la libélula que cabalgan pequeños amorquistas

Tatúan besos en el cogote de los notarios

Y dan de mamar al sosiego 


Surcan el río y el boulevard

La oficina y las urgencias

Y ven pequeños rostros ocultos tras las muecas

Sonrisas tras las arrugas


Gatos en las lenguas de las lijas


El viento es la discoteca de los árboles

Todo. El rato. Tenemos.

Soplos de vida

En las aletas nasales